domingo, mayo 20, 2012

 

Persiguiendo sueños imposibles: Primera parte

En estos tiempos en los que el valor de todas nuestras actividades se mide en euros, merece la pena recordar que las cosas verdaderamente importantes no podemos venderlas ni comprarlas en el mercado. La persecución de nuestros sueños, inútiles la mayoría de ellos, haciendo frente a todas las adversidades que se antepongan en el camino para lograrlos, es una de esas cosas imprescindibles que ni se compran ni se venden con dinero.

Y si hablamos de perseguir y cumplir sueños imposibles e inútiles, hay que hablar del cineasta Werner Herzog y de lo que yo llamo su "tratado sobre lo inútil, en cuatro partes".

Parte 1ª. Fitzcarraldo. La película.
Parte 2ª. Un montón de sueños. El documental sobre cómo se hizo Fitzcarraldo.
Parte 3ª. Mi enemigo íntimo. Documental de Herzog sobre su difícil relación con Klaus Kinski.
Parte 4ª. Conquista de lo inútil. El diario íntimo de Werner Herzog durante el rodaje de Fitzcarraldo.

Va en esta anotación la primera de ellas, el resto más adelante...


Parte 1ª. Fitzcarraldo. La película.

En ella, Herzog cuenta su versión de la historia de un personaje real, un comerciante cauchero peruano de origen irlandés llamado Carlos Fermín Fitzcarrald López.

Fitzcarraldo, encarnado de manera inimitable por Klaus Kinski, es un hombre excéntrico, que ama la ópera con obsesión. Decide construir un teatro de la ópera en plena selva amazónica para poder llevar a él al gran tenor Enrico Caruso. Para ello debe conseguir primero el dinero, así que decide hacer fortuna en el negocio del caucho.

Klaus Kinski en Fitzcarraldo (Werner Herzog, 1982)

Para explotar el negocio precisará de un barco para transportar el caucho desde la zona selvática que ha comprado hasta Iquitos, el puerto fluvial más cercano, descendiendo el río Urubamba. El problema: el Urubamba puede descenderse, pero es imposible de ser remontado previamente con el barco, debido a una peligrosa zona de rápidos. Así que para realizar su plan, Fitzcarraldo deberá transportar antes su barco, remontando otro río más tranquilo que discurre cercano, el río Camisea, hasta llegar a una zona en la que las cuencas de ambos ríos distan apenas un kilómetro, separadas por una colina selvática de 500 metros de altura. En ese punto, deberá sacar su barco del Camisea y transportarlo por encima del monte, hasta llegar a depositarlo en el río Urubamba, todo ello con la ayuda de un gran número de nativos de la zona.

La historia real de Fitzcarraldo no es exactamente idéntica, podéis leerla con mucho detalle en Wikipedia, pero se le parece bastante.

En realidad, la distancia entre los dos ríos que tuvo que recorrer el Fitzcarraldo auténtico era de diez kilómetros y no de uno, pero su embarcación no era un gran barco fluvial de vapor sino una lancha de tamaño más reducido, y además Fitzcarraldo desmanteló la embarcación en piezas pequeñas para poder transportarla por tierra entre ambos ríos.

Herzog en cambio, de manera genial, eleva la metáfora de la persecución de sueños inútiles a su máxima expresión sustituyendo la lancha por un barco de vapor de tamaño respetable y transportándolo por encima del monte sin desmantelar, enterito. Además, descarta mentir y ahorrarse mediante maquetas y un decorado, como en los filmes de Hollywood, los horrores del rodaje en plena selva y se enfrenta con los problemas reales de semejante empeño transportando el barco de verdad, sin trucos. Más de dos años en la selva para la localización de los lugares y el rodaje.

La pesadilla de Herzog sobre los sueños de Fitzcarraldo

La película, imprescindible, ganó una «categoría de plata» en los Deutscher Filmpreis por mejor película extranjera, y ganó un premio al mejor director para Herzog en el Festival de Cannes. También fue nominada a los premios BAFTA y Globo de Oro en la categoría por mejor película extranjera, y nominada a la Palma de Oro en el Festival de Cannes.
Vincent Canby (The New York Times): «Es un espectáculo increíble, una comedia-aventura que no se parece a otra, y es la película más agradable hecha en el capitalismo del siglo XIX camino a la locura.»
Roger Ebert (Chicago Sun-Times): «Un documento sobre la búsqueda y un sueño. El registro de la audacia y el heroísmo del hombre necio y visionario, nunca hubo otra película igual.»
Jay Antami (Cinema Writer): «Una historia hipnótica y asombrosa. Fitzcarraldo muestra a este director trabajando en su momento cumbre.»
Rumsey Taylor (Slant Magazine): «Una meta cumplida de un sueño febril. El testamento prominente de la labor de Herzog como cineasta.»
Walter Chaw (Film Freak Central): «Intenta romper a través del fino cartílago que separa el hombre de los dioses, golpeando dentro de su pecho.»
Fernando Morales (El País): «Impresionante aventura (...) Imprescindible.»

La película de hoy: Fitzcarraldo
Título original: Fitzcarraldo
Director: Werner Herzog
Año: 1982
IMDB: más información


Próximas entregas sobre esta historia de perseguir sueños imposibles:

Parte 2ª. Un montón de sueños. El documental sobre cómo se hizo Fitzcarraldo.
Parte 3ª. Mi enemigo íntimo. Documental de Herzog sobre su difícil relación con Klaus Kinski.
Parte 4ª. Conquista de lo inútil. El diario íntimo de Werner Herzog durante el rodaje de Fitzcarraldo.

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