sábado, mayo 07, 2011

 

Historia del Primer Viernes de Mayo en Jaca

Ayer se celebró en Jaca la fiesta del Primer Viernes de Mayo y un año más no pude acudir a la cita por razones laborales. Rebuscando en el baúl de las cosas valiosas, he encontrado unas fotos viejas, que ya casi traspasan la barrera de "viejas" para convertirse en "antiguas". Para ponerlas aquí tenía que encontrar un texto al menos tan valioso como ellas, y creo que lo he encontrado. Así pues, ésta es la Historia del Primer Viernes de Mayo en Jaca, y al final van las fotos.

Referencias de la batalla de Jaca casi al final del libro IV de la "General Estoria" de Alfonso X el Sabio (1280):
«IN DEI NOMINE AMEN.- Sea a todos manifiesto como en el año del Señor de 760 despues de la perdicion de España, que sucedio en el tiempo del Rey Dn. Rodrigo, por haber venido a ella grandissimas huestes de Moros Infieles y guiados de Africa por la trahicion del Conde Dn. Julian, en breve tiempo los Moros, hallando los Españoles desapercibidos, ocuparon casi toda España; a fuerza de armas la sometieron a la fuerza Maometana, excepto ciertos pueblos de Asturias i otras partes vecinas de los Pirineos, a donde se habian recogido muchos Christianos, entre los cuales habia algunos Obispos, Abades, Prelados, Religiosos, Eclesiasticos, i algunos Nobles i Cavalleros de Aragon; i señaladamente de la Ciudad de Zaragoza, i otras Ciudades que los Moros habian ocupado, escogiendo por cabeza la Ciudad de Jacca, fortaleciendose en ella i en el Monte de Uruel, i en el de S. Juan de la Peña, antiguamente llamado Pañon, i en otros Montes que rodean la llanura de esta Ciudad. Vivieron muchos tiempos en la aspereza natural de los mismos Montes que los defendian i aseguraban, assi para salvar las vidas como tambien para conservar la Religion Christiana. Y como desde aquellas partes los Christianos se defendian de la fuerza y multitud de los Moros en partes asperas i fragosas, en espeluncas, cuevas, i otros lugares, i montes que estan acia aquellas partes; recobrando animo i esfuerzo, con el favor de Dios tomaban armas i ofendian a los Moros, peleando valerosamente contra ellos, a cuya causa los Moros irritados intentaron ganar la Ciudad de Jacca. Vinieron dos muy grandes Egercitos de parte de Navarra por la canal de Jacca arriba y pusieron su sitio entre los Rios de Aragon i el Gas. Lo qual sabido por el Conde D. Aznar, con los Christianos que tenia, sin algun temor passo el Rio de Aragon tomando la delantera a los Moros con mucha priesa, para ayudar a los Christianos de Jacca que ya se ponian en defensa; i entre ellos havia algunos Obispos, Abades, Prelados, Nobles i Cavalleros; i assi ajuntados el dicho Conde i los suyos con los de Jacca, salieron todos al encuentro de los Moros, i comenzaron con ellos la batalla; i estando peleando los Christianos contra los Moros, como los Moros fuessen muchos mas en numero, pues havia como dos cientos de ellos para un Christiano, determinaron las Mugeres de Jacca, con animos christianos i varoniles, salir a socorrer a sus maridos, padres, hijos y parientes que estaban ya peleando con los Moros: las quales salieron con las armas que pudieron en forma de guerra por la cantera de Aragon, i fueron a mezclarse por aquella parte, mostrandose en ladera, a modo de un grande Egercito; i estando los Moros peleando con los Christianos, les parecio que baxaba muy gran socorro a los Christianos; i como blanqueaban i se divisaban las Tocas, Corpiños, i aljubas blancas que las Mugeres usaban entonces, a causa de dar el Sol en ellas, como iban en orden de guerra, les parecio a los Moros que eran gente de armas; y creyendo venia algun gran Egercito de Francia en socorro de los Christianos, comenzaron los Moros a desmayar en la batalla. Y queriendo retirarse i ponerse en huida precipitadamente por los dichos rios de Aragon y el Gas, que vienen a juntarse en aquella parte, crecieron de tal manera estando el Cielo sereno, que se anegaron mas de la mitad del Egercito Mahometano, peleando los Christianos con mucho mas animo, valor i esfuerzo con la ayuda de Dios i de su Santissima i bendita Madre. Los Moros que quedaron fueron por los Christianos muertos i vencidos; i de tanta multitud de Moros que murieron el Rio Aragon fue vuelto en sangre. Al retirarse los Christianos hallaron entre los muertos en el campo llano, donde fue la batalla, las cabezas de los cuatro Reyes Moros que intentaron ocupar la Ciudad de Jacca; y de alli en adelante las pintaron por Armas a las cuatro partes de la Cruz Jaquesa y colorada. Assi fue librada esta Ciudad del furor i gran poder de los Moros. Lo qual fue en tiempo del Rey D. Garcia Iñiguez, cerca de los años del Señor de setecientos y sesenta (*). En memoria de dicho milagro i batalla tan señalada, los Christianos edificaron una notable Iglesia a un cuarto de legua de la Ciudad de Jacca, donde se vieron las Mugeres i la victoria se comenzo a conseguir a invocacion de la Madre de Dios i Señora nuestra llamada Santa Maria de la Victoria; i hoy en dia, donde fue la batalla, lo llaman las Tiendas, por razon de las tiendas de los Egercitos de los Moros que ay pararon. De ay adelante, desde dicha Ciudad de Jacca, los Christianos, ayudados por la bondad y misericordia infinita de Dios nuestro Señor, fueron contra los Moros, recobrando el Reino i tierras por ellos ocupadas y ganadas. En memoria de esta victoria tan grande i tan milagrosa, desde que se consiguio hasta de presente, todos los años, siempre, i continuamente, el primer viernes de Mayo, por haverse ganado en tal dia, se guarda fiesta con Voto en la Ciudad de Jacca, i van en procesion desde la Iglesia Cathedral con gran solemnidad i a pies descalzos a dicha Hermita; y los Seglares, hasta los muchachos, suelen ir armados con diversas armas de fuego en escuadron dando gracias a nuestro Señor Jesucristo y a su Santisima Madre por haverlos librado de la operacion y poder de los infieles enemigos de nuestra santa fe. I a los que van en dicha Procesion con armas los Jurados de dicha Ciudad de Jacca, conforme a la costumbre antigua, les dan algunos dineros menudos jaqueses en los quales esta la Cruz Jaquesa. Y el Prior de veinte i cuatro de la Ciudad de Jacca lleva en la Procesion un estandarte de tafetan carmesi con unas letras doradas que dicen: Christus vincit, Christus regnat, Christus imperat, Christus nos ab omni malo defendat; i puesta una vestidura de raso carmesi con las armas de la Ciudad, va hasta la Iglesia de nuestra Señora de la Victoria. Es tenida en mucha devocion, i a ella acucen los fieles de la Ciudad como de otras partes, especialmente en dicho dia en que se celebra una Missa mui solemne, a encomendarse con devocion en sus necesidades a Dios i a su Santisima Madre; a honra i gloria de su unigenito hijo Jesu-Christo nuestro Señor, el qual con el Padre i Espiritu Santo vive i reina un Dios por todos los siglos de los siglos Amen».
(*) El rey García Iñiguez reinó un siglo más tarde. La cronología, pues, está equivocada y habrá que situar la batalla a partir del año 860 (véase Historia de España, dirigida por R. Menéndez Pidal, VI, págs. 287 y 342).




Primer Viernes de Mayo en Jaca, año 1980 (fotos: Javifields, clic para ampliar)

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comentarios:
Muy buena la historia y mejor la historia d´esos caballeros, que viven el memoria de una Jaca libre.
 
El otro día encontré yo unas fotos de mi 1er Viernes de Mayo, en 1975. Escaneelas y subilas al flickr: http://www.flickr.com/photos/emarinuk/sets/72157626434333910/

Gracias por la historia!
 
Gracias a ti por esas fotos Eduardo!
 
Interesantísimo el documento que reproduces. Las mujeres siempre están dispuestas a ayudar y, en este caso, lo hacen en el momento de mayor peligro. Una tradición preciosa. Saludos cordiales.

 
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